Beneficios de la remolacha

Beneficios de la remolacha

La remolacha, también conocida como betabel, es un gran alimento, rica en vitaminas y minerales, que deberías plantearte empezar a incluir en tu dieta, ¿por qué? Te lo contamos a continuación.

Se trata de una hortaliza que cuenta con diferentes modalidades y que, aunque normalmente se consume cocida, puede consumirse cruda con el fin de aprovechar al máximo sus componentes naturales.

Considerada como un alimento que ayuda al cuerpo reduciendo la inflamación, ayudando al corazón, protegiendo al sistema digestivo, al cerebro y a los ojos.

beneficios-de-la-remolacha La remolacha es rica en fibra, por lo tanto, se considera beneficiosa para tránsito intestinal, facilitando la movilidad, ayudando a prevenir el estreñimiento. También contribuye a disminuir los niveles de colesterol pues ayuda a reducir la oxidación del colesterol LDL y no permite que se deposite en las paredes arteriales. De esta forma se protege al corazón frente a posibles problemas cardíacos.

La remolacha cuenta con una gran riqueza en flavonoides, fibras solubles y betacianina, siendo este último compuesto el encargado de otorgarle a la remolacha su característico color púrpura. Esto también la convierte en un potente antioxidante.

Los antioxidantes son los encargados de eliminar los radicales libres del organismo, neutralizándolos y evitando así que hagan daño a órganos.

Esta hortaliza es muy rica en hierro, que además se mejora su absorción gracias a la vitamina C, muy presente también en la remolacha.

También se considera un alimento nutritivo y sano, pues si aporte calórico es muy bajo.

La remolacha es también muy rica en ácido fólico, el cual resulta de elevada importancia para las personas embarazadas y sus bebés, pues este componente es esencial para la correcta formación de la médula espinal del bebé.

En algunos estudios que se han realizado sobre la remolacha se le ha atribuido beneficios como la mejora del rendimiento cognitivo gracias a su contenido de nitratos o la capacidad de contribuir a la buena salud y a retrasar la aparición de algunas enfermedades gracias a su rico contenido de nutrientes y a su acción antioxidante.

También cuenta con un gran contenido en agua, por lo que puede considerarse una ayuda para mantener hidratado al organismo y contribuir a su correcto funcionamiento, además de ayudar a depurarlo, facilitando la eliminación de toxinas.

¿Cómo preparar las remolachas? Consejos para prepararlas

La época de la remolacha es de junio a octubre, aunque pueden consumirse durante todo el año, es durante estos meses cuando podemos encontrarlas más dulces, tiernas y jugosas. Visualmente son llamativas, lo que hacen que se utilicen en alta cocina, tanto por sus beneficios y variedad de consumo como por su resultado visual gracias a la betacianina.

Antes de su consumo, las remolachas deben lavarse con agua y tiendo especial cuidado para no romper su piel. La fuerte corteza de esta hortaliza tiene como finalidad mantener los nutrientes en el vegetal.

Por esto, a la hora de cocinar la remolacha, si esta va a ser hervida es importante dejar la piel y raíces, para evitar que el jugo y los nutrientes se pierdan. Una vez cocinadas, deben pelarse, de esta forma garantizamos que no se pierda su valor nutricional.

Es probable que durante el proceso del cocinado tus manos se manchen con el jugo rojizo de la remolacha, en tal caso, se recomienda usar zumo de limón para ayudar a eliminarlo de las manos.

¿Cómo puedo comer remolacha?

Existen tres formas principalmente en las que se suele comer la remolacha; fresca, cocinada o en zumo.

Cruda o fresca. La forma más habitual en la que se come la remolacha cruda es ensaladas, a las cuales puedes añadirle los ingredientes que consideres, como atún o huevo duro y en cuanto al aliño, suele combinarse con aceite de oliva virgen extra y limón. De esta forma se garantiza que la hortaliza conserva bien todas sus propiedades.

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Cocinada. A la hora de cocinar la remolacha la forma más común es cocida o al vapor. Si es cocida en abundante agua, deberá hervirse con piel, como se ha explicado anteriormente. Sin embargo, si es al vapor, puede cocinarse ya pelada. En ambas formas, se debe cocinar durante un periodo largo de tiempo para garantizar que quede tierna y jugosa. Una vez cocinada, puede emplearse como acompañamiento de platos, para hacer hummus, gazpachos, sopas o risotto.

Zumo. Esta versión de la remolacha ha crecido últimamente gracias a la moda de los zumos o batidos detox elaborados a partir de frutas y verduras para depurar al organismo. Teniendo en cuenta los beneficios atribuidos a la remolacha, esta suele ser muy empleada para la elaboración de estas bebidas.

En resumen, estamos ante un alimento interesante, al que se le atribuyen numerosos beneficios que contribuyen a mejorar y mantener la salud ¿Te has planteado ya incluirla en tu dieta? Como hemos visto hay diferentes formas de comerla, solo tienes que descubrir cual es la más adecuada para ti.

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