Dormir mal: la pesadilla de vivir con trastornos del sueño

Dormir mal: la pesadilla de vivir con trastornos del sueño

Los trastornos del sueño afectan a muchas personas, en algunos casos afectando su calidad de vida y alterando las actividades fisiológicas normales de sus cuerpos. Muchas personas no saben cómo lidiar con estos trastornos o cómo resolverlos, pero es posible conseguir solución y evitar las consecuencias de dormir de forma inadecuada.

Cuidar el sueño

Para la mayoría de las personas es suficiente dormir de 7 a 8 horas por noche. Luego están los que necesitan periodos largos, que duran 10 horas. También hay quienes que son de tiempos cortos, para los cuales 5 o 6 horas de sueño son suficientes para sentirse bien y no quejarse de somnolencia diurna excesiva o sensación de agotamiento.

La falta de sueño puede causar fatiga crónica, disminución de la atención y concentración, e irritabilidad. El insomnio prolongado también puede tener efectos nocivos para la salud, por eso es importante determinar qué es lo que puede causarlo, ya sean trastornos específicos o factores como: el café, el alcohol, la nicotina, la comida pesada y la actividad deportiva en las 3-4 horas previas a la hora de acostarse.

Trastornos comunes

El trastorno del sueño más común, que afecta no sólo a los adultos, es el insomnio. Las causas principales del insomnio pueden ser cualquiera de origen psicológico (como el estrés, la ansiedad y la depresión); y de origen físico (como enfermedades o dolores físicos). El uso de ciertos tipos de medicamentos o un cuidado deficiente del sueño también puede desencadenar este trastorno.

Las causas del insomnio pueden ser transitorias o duraderas, lo importante es poder identificarlas lo antes posible para evitar que el insomnio se convierta en un problema crónico. Los cambios de presión causados por los frecuentes despertares aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, así como los cambios en el metabolismo y las funciones endocrinas, con la consiguiente reducción de las defensas inmunitarias.

También, puede haber causas subjetivas, como trastornos del estado de ánimo o problemas como el síndrome de las “piernas inquietas”. Estos y otros factores a veces pueden estar relacionados con ciertas enfermedades sistémicas, trastornos de la tiroides, insuficiencia cardíaca o hipertensión.

Recomendaciones

Antes de pasar a la medicación, hay una serie de consejos para una buena salud del sueño:

  • Siempre acostarse y despertarse a la misma hora, si es posible, incluso los fines de semana.
  • Usar el dormitorio sólo para dormir, evitando así ver la televisión o comer en la cama.
  • Reducir la nicotina, la cafeína y el alcohol a lo largo del día.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Exponerse regularmente a la luz del sol, ya que esto promueve el ritmo circadiano correcto.
  • No estar predispuesto a no dormir, hay que hacer un esfuerzo por no tener en la mente el ?no puedo quedarme dormido?, sobre todo antes de acostarse, ya que esta clase de pensamientos puede generar una respuesta inconsciente y sabotear el sueño

Si esto no funciona, la ayuda de un especialista en medicina del sueño se hace imprescindible, pues cuando este trastorno se prolonga en el tiempo, afectará significativamente la calidad de vida. Esta especialidad de la medicina ya es reconocida en varios países y ha ayudado a miles de personas.

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