Quiero ser vegana ¿por dónde empiezo?

Quiero ser vegana ¿por dónde puedo empezar?

Si la idea lleva dando vueltas por tu cabeza un tiempo, ya has dado el primer paso. Ser vegana implica cambiar muchos aspectos de nuestro tradicional modo de vida, aunque la alimentación suele ser el principal o más inmediato de modificar.

Alimentarse es esencial y básico para la vida, de hecho, es necesario comer varias veces al día, por ello suele ser uno de los primeros aspectos en cambiar.

A la hora de iniciarse en la alimentación vegana no basta solo con excluir aquellos productos o alimentos de origen animal, sino que, además, se debe buscar sustitutos que cumplan con propiedades nutricionales similares.

Este cambio puede ser un proceso difícil de comenzar y que puede costar al principio al no tener muy claro que implica, qué se puede comer o qué no. Si estás en este punto y sientes que te cuesta un poco, lo mejor y más importante es consultarlo con un/a especialista de la nutrición para que pueda guiarte y aconsejarte sobre cómo empezar una dieta vegana de forma saludable y que se adapte a tu estilo de vida.

Además de la consulta profesional, puedes documentarte sobre el veganismo, busca libros, documentales o blogs en los que se trate el tema, seguro que ahí puedes encontrar muchísima información útil y de gran ayuda para empezar a ser vegana de una forma saludable y cómoda para ti. Considerará si debes incluir algún complemento vitamínico, como la vitamina B12, en tu rutina.

Como en otro gran cambio que puedas dar en tu vida, es muy importante contar con tu entorno, familia, amigos, pareja… sobre todo si vives con ellos. Contar con su apoyo puede hacer que te resulte más fácil la transición de un tipo de alimentación a otra. Es probable que tengan dudas al principio, pero pueden ayudarte a informarte y hacerlo de la mejor forma posible.

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Alimentación vegana

A grandes rasgos, se cree que una alimentación o dieta vegana implica una mayor limitación a la hora del cocinado o que supone tener que dedicarle mayor tiempo al cocinado. Nada más lejos de la realidad, en los supermercados existen muchos alimentos preparados /y deliciosos) que pueden facilitarte el cambio de alimentación. Por ejemplo, el hummus, para combinar con pan o verduras y que también puedes hacer tú fácilmente y pensando en la merienda, puedes tener siempre a mano mantequilla de cacahuete, perfecta para combinar con frutas como la manzana, con pan o yogur.

Es cierto que hace unos años seguir una dieta vegana era más complicado porque había mucha más limitación a la hora de conseguir sustitutos para algunos productos, ahora, por ejemplo, puedes encontrar una leche vegetal como la de avena, soja o arroz, en cualquier supermercado. comida-vegana

Otros alimentos que pueden considerarse grandes aliados en una dieta vegana son el tofu, seitán o sustitutos como salchichas o hamburguesas vegetarianas y las setas.

Por supuesto, las frutas y verduras serán básicas y esenciales, pero también los frutos secos, semillas y legumbres son imprescindibles, además pueden hacerse muchísimas y deliciosas recetas con ellos, simplemente debemos dejar de pensar en los usos tradicionales de los alimentos, por ejemplo, en lugar del típico cocido con garbanzos, se puede utilizar esta legumbre en ensaladas o al horno.

Hoy en día hay opciones vegana para casi todo, solo tienes que dedicarle tiempo a informarte y acostumbrarte, gracias a internet hay muchísima información a tu disposición para que tu menú no sea aburrido. Hay opciones para todo, incluso para deliciosos postres. Podrás probar y combinar alimentos y sabores hasta que vayas acostumbrándote. Es normal que al principio resulte un poco abrumador, pero todo es paciencia, rutina y creatividad, seguro que encuentras la mejor forma de adaptarte.

Incluso los restaurantes o sitios de comidas preparadas ya suelen contar con varias opciones para personas veganas. Se ha avanzado mucho al respecto, pero aún queda mucho por recorrer y normalizar.

En conclusión, si ya has decidido que quieres ser vegana, has dado el paso más importante, esta decisión suele implicar una base ética que además puede servir de impulso y motivación. Además de consultar a un/a especialista nutricional, puedes buscar ayuda y apoyo en asociaciones o grupos y por supuesto, ten paciencia durante el proceso de adaptación, este cambio en la alimentación puede resultar un poco radical, por lo que vas a necesitar tiempo para interiorizarlo ¡Mucha suerte!

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