¿Qué dice de tu salud el flujo vaginal?

¿Qué dice de tu salud el flujo vaginal?

El flujo vaginal es una secreción normal que se produce en el cuerpo femenino, suele ser transparente o con ligero color blanquecino y sin olor o ligeramente salado. Esta secreción puede verse alterada en cuanto al color, olor o consistencia. Aunque esto puede deberse a diferentes factores, es probable que los cambios en el flujo vaginal estén relacionados con la salud.

El flujo vaginal contribuye a mantener la salud vaginal en la medida que se relaciona con la microbiota o flora vaginal. El flujo tiene una importante función dentro el sistema reproductor femenino pues ayuda a mantener la vagina sana, equilibrada y protegida frente al desarrollo de infecciones.

Es importante tener claro que el flujo vaginal es una secreción natural del organismo, como puede ser la saliva y que es necesario para mantener la salud vaginal.

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¿De qué se compone el flujo vaginal?

  • En la composición del flujo vaginal intervienen varios elementos:
  • Moco generado por el cuello uterino y el endometrio.
  • Secreciones producidas por glándulas sebáceas y sudoríparas.
  • Células muertas del epitelio vaginal y el cuello uterino.
  • Un líquido, suero, que atraviesa los tejidos y vasos sanguíneos y que se genera gracias a la circulación de la sangre.
  • Gran número de bacterias. Parte de estas bacterias resultan beneficiosas al colonizar la vagina, impidiendo que los microorganismos patógenos se crezcan y se asienten, afectando negativamente a la salud vaginal, por ejemplo, favoreciendo el desarrollo de infecciones.

Tipos de flujo vaginal y su significado

Como ya hemos contado, el flujo vaginal se trata de un elemento multifactorial y que, por diferentes motivos, puede cambiar indicando aspectos importantes de nuestra salud.

Tipo 1: Flujo blanco

El flujo de color blanco corresponde a la fase de ovulación, es considerado como el flujo “normal” y por lo tanto el más habitual. El olor debe ser neutro o ligeramente salado y la consistencia fluida. Si al flujo blanco lo acompaña picor vaginal o se vuelve más espeso, es recomendable acudir a un/a especialista pues puede tratarse de una infección vaginal por cándida.

Tipo 2. Flujo transparente similar a la clara de huevo

Este tipo suele aparecer durante la ovulación, es decir, se encuentra en la etapa más fértil del ciclo y, por lo tanto, aumentan las probabilidades de embarazo. Esta consistencia del flujo favorece la movilidad de los espermatozoides hacia el óvulo.

tipos-flujo-vaginal Tipo 3: Flujo amarillo o verdoso

Si el flujo se presenta de color amarillo o verdoso y si además del cambio en el color aparece también mal olor, esto puede ser indicador de que se está produciendo un problema de salud vaginal, como puede ser alguna infección. Sería recomendado acudir a un/a especialista. Este tipo de flujo no corresponde a la normalidad de ninguna etapa del ciclo.

Tipo 4: Flujo verde grisáceo y espumoso

Al igual que el anterior, este tipo de flujo no se corresponde a la normalidad de ninguna etapa del ciclo por lo que podríamos estar ante alguna infección vaginal. Es probable que se trate de una vaginosis bacteriana, además del color del flujo, un fuerte olor como a pescado suele ser otro indicador de vaginosis bacteriana. Deberá ser un/a profesional quien lo diagnostique.

Tipo 5: Flujo marrón

Cuando el flujo es de color marrón suele deberse a la presencia de sangre. Si esto ocurre justo después de la menstruación puede ser normal, pues se están eliminando restos que han podido quedar retenidos. Igualmente, es aconsejable permanecer atenta y si aparece de forma intensa o no está relacionada con la menstruación, es recomendable consultarlo con tu especialista.

¿Cómo cuidar el flujo vaginal?

Para cuidar el flujo vaginal y evitar que se produzcan alteraciones es recomendable cuidar la microbiota vaginal.
La flora o microbiota vaginal son un conjunto de microorganismos que habitan en el aparato ginecológico. Su equilibrio contribuye a mantener el entorno y la salud de la zona y cuando se altera el equilibrio, cosa que es bastante fácil, se pueden producir infecciones.

Cuando el equilibrio en la microbiota vaginal se altera, se pierden lactobacilos y se altera el pH, entonces algunos microorganismos pueden llegar a transformarse en patógeno y se pueden desencadenar alguna enfermedades como las infecciones vaginales.

Para mantener el pH en condiciones normales, algunas recomendaciones son: usar productos de higiene íntima que sean respetuosos con el pH y no alteren el entorno, como Actifemme® Gel Íntimo de uso diario; secar bien la zona, pues la humedad favorece el crecimiento de patógenos; usar ropa interior de algodón y holgada para que transpire o limpiarse hacia atrás, para evitar el arrastre de bacterias fecales hacia la vagina.

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